El ministro de Gobierno, Seguridad y Justicia, Leonardo Villalva, asumió el compromiso de no sancionar a los policías acuartelados. "Ratifico que tenemos una policía honesta", dijo el funcionario luego de que el gobierno cediera al reclamo de los uniformados.
El ministro de Gobierno, Seguridad y Justicia, Leonardo Villalva, dijo este viernes a primeras horas de la mañana que los policías acuartelados "depusieron su actitud, estamos en funciones normales. Estamos en una situación de normalidad".
Villalva confirmó que el gobierno cedió y se aumentará un 19% el salario de bolsillo de los policías, respetando el escalafón. También se agilizarán los pagos de los adicionales y se analizará la legislación de las pasivas y disponibilidades. Dijo que no "negociaron" la renuncia de Baudaux. "Es una facultad exclusiva del Poder Ejecutivo. El jefe sigue siendo el mismo", aseguró en declaraciones a este medio.
"Esto fue un acuartelamiento, un efecto eco de lo que tenemos en todas las provincias. Habrá que hacer un análisis más profundo después de las causas y por qué", interpretó.
Por otra parte, Villalva remarcó que no impulsarán sanciones ni denuncia penales, aunque dejó librado a los fiscales de la justicia el análisis de si los amotinados incurrieron en el delito de sedición. "Tienen las facultades de oficio", acotó.
Sobre los retrasos en el pago de los adicionales, indicó que "se había empezado a ajustar el pago con respecto al retraso. Lo habíamos visto y se había empezado a actualizar. No estaba pasando esto, algunas veces si, otras no. Tiene que ver mucho con el manejo de la información, no es un atraso propio, voluntario".
Negó que se especule con el dinero que tarde en llegar a los agentes. "No es así porque es una cuenta más del gobierno de la provincia", descartó.
Además, Villalva defendió la actuación de su área en el conflicto. "El primer día el petitorio llegó a mi escritorio. Lo recibió parte del equipo técnico. Ellos consideraron que no. Pero fue mi secretario privado y mi director de coordinación. Luego les comentaron que ya había llegado a mi. Los canales de diálogo estaban abiertos permanentemente. Por eso fui a la jefatura, a decirles que levanten la medida porque la voluntad de diálogo estaba", explicó.
El funcionario confesó que "hace dos días" que no duerme y ubicó al comisario retirado Héctor Lara como el último intermediario antes de llegar al acuerdo. "Actuamos rápidamente. Yo me acerqué con una jefatura tomada ingresé sin saber qué medidas de seguridad tenía. Y fue un gobierno ágil que garantizó la seguridad a la población", sostuvo. "No tuvimos la experiencia de otras provincias, no existieron incidentes sociales por una policía que estaba acuartelada", apuntó.
Por otra parte, aseguró que "la Gendarmería llegó a fin de garantizar la seguridad social o prevenir saqueos" pero nunca se analizó desalojar la jefatura por la fuerza.
"Es una policía que está trabajando bien, honesta, que haya habido un reclamo salarial es otra cosa. Ratifico que tenemos una policía honesta. Más allá de este acuartelamiento, hubo un montón de policías que estuvieron trabajando más allá de la medida de este grupo", enfatizó.
Consultado sobre la situación en la que quedó Baudaux, a partir de que la tropa no respondió a la cadena de mandos, respondió: "Ese punto (la renuncia) no se negoció. Hoy no tenemos policías acuartelados y el jefe y subjefe se encuentran en funciones".
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.