Mostrando entradas con la etiqueta Centro de Sanidad Animal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Centro de Sanidad Animal. Mostrar todas las entradas

lunes, 26 de febrero de 2018

RECOMENDACIONES PARA REALIZAR INSEMINACIÓN POSTCERVICAL EN CERDAS NULÍPARAS


“La inseminación artificial porcina consiste en la deposición del contenido de la dosis seminal, a través de la región cervical del aparato reproductor de la hembra, mediante el uso de una sonda simple o compuesta en la porción craneal del cérvix (1: tradicional), en el cuerpo del útero (2: postcervical), o el comienzo del cuerno uterino (3: intrauterina profunda)”


La inseminación post cervical es una técnica de inseminación utilizada desde hace más de 10 años y muy extendida en muchos de los países donde la producción porcina tiene gran importancia, pero como bien se sabe, hasta el momento no se practicaba en las cerdas nulíparas.
Esto es debido principalmente a 2 razones: la 1ª es que el aparato genital de este grupo de cerdas tiene unas características morfo-métricas que difieren significativamente del de las multíparas y la 2ª ha sido por la falta de sondas de inseminación post cervical que se adecuen a esas características del aparato genital de las nulíparas.
Para realizar la inseminación post cervical en nulíparas se recomienda utilizar el siguiente sistema:
Catéter guía: Espuma Nulíparas
Sonda interna: Magaplus N
 
Al igual que en las sondas para multíparas, también es muy importante el tipo de material utilizado en la sonda post cervical, por lo que debe cumplir una serie de requisitos: tiene que ser lo suficientemente rígido para que pueda penetrar sin dificultad pero a su vez, debe ser flexible para que se doble en el caso de que la sonda no progrese de modo que no se dañe al animal.
Antes de comenzar a utilizar la inseminación post cervical en nulíparas, y con el objetivo de obtener éxito en su utilización, debemos tener en cuenta una serie de factores:
– Las cerdas que vayamos a inseminar deben cumplir los siguientes aspectos referentes a tamaño y edad: 7’5-8 meses, 140-150 kilogramos, e inseminar al menos en el 2º celo visto, coincidiendo ambos 3 con las recomendaciones dadas por diferentes compañías de genética.
– Respecto a la utilización o no de un verraco como estímulo en el momento de la inseminación, no se recomienda, porque tiene más inconvenientes que beneficios, pudiendo verse complicado el paso de la sonda a través del cuello uterino.

PROCEDIMIENTO

En este sentido, como metodología general, se recomienda, realizar la detección del celo mediante el macho recela según las pautas establecidas por la propia granja, y posteriormente se retirará. Habrá que empezar a inseminar las cerdas en los 45 minutos posteriores a la recela, para evitar que las cerdas se tumben.
Se actuará igual que para la inseminación post cervical de las multíparas:

1) Limpiar la vulva 
de las cerdas a inseminar, para ello utilizar toallitas de papel (de un solo uso), retirando cualquier resto de suciedad tanto del exterior como del interior de la vulva.
Estas toallitas pueden ser húmedas, con solución antiséptica, o rollos de papel secante sin más.
No mojar la vulva, y en caso de hacerlo es conveniente secarla, ya que al diluirse la suciedad se facilita su introducción el interior del aparato reproductor del animal.

2) 
Antes de introducir el catéter podemos estimular a la cerda presionando la zona lumbar, los flancos, e incluso haciendo un ligero masaje en la vulva para que la cerda sepa que va a ser inseminada

3) 
Tomar el catéter por el tercio posterior y aplicar con cuidado gel lubricante en la punta.

4) Introducir el catéter:
4.1 Abrir la vulva con una mano, e introducir el catéter con la otra (se debe intentar que el catéter únicamente entre en contacto con el interior de la misma).
4.2 Introducir el catéter dirigiendo la punta hacia arriba (ángulo de unos 30º). Si se hace mal y se inserta por el meato urinario, puede llegar a observarse la salida de un líquido amarillento (orina) por el interior del catéter, así como la “desaprobación” de la cerda. Si esto ocurre, es conveniente desecharlo y utilizar otro.

5) Introducción de la sonda post cervical:
5.1 Introducir la sonda post cervical con cuidado a través del catéter “guía”; en el momento en que se empieza a notar cierta resistencia (zona de los anillos del cérvix), realizar un poco de presión: en condiciones normales la sonda se introducirá hasta el final (cuerpo del útero); si vemos que la resistencia no cede y la sonda no progresa, la dejaremos anclada a los anillos del cérvix y esperaremos.
En este punto podemos encontrar alguna diferencia frente a la post cervical en multíparas, debemos tener mayor paciencia ya que aunque la sonda tenga unas características que se adaptan a la anatomía del aparato genital de una cerda nulípara, en algunos casos puede presentar una mayor resistencia con lo que se incrementa el tiempo utilizado para la inseminación con respecto a las cerdas multíparas.
Este instante se puede aprovechar para ir poniendo más catéteres en otros animales, de modo que eliminamos tiempos muertos. Si una vez transcurridos hasta un máximo 15 minutos desde el primer intento de introducción de la sonda, no hemos conseguido su total introducción, debemos retirarla y realizar la inseminación mediante el sistema tradicional.
Al igual que en las cerdas multíparas se recomienda utilizar la “técnica 5-1” que consiste en limpiar 5 vulvas, después ir poniendo los catéteres guía, y una vez llegado al 5º, se vuelve al primero para introducir la sonda post-cervical. Una vez introducidas las 5 sondas se procederá a inseminar y a retirar los catéteres una vez finalizada la inseminación; en el caso de que alguna sonda no entrase, nosotros no perderíamos
tiempo y a la cerda se le dan unos minutos más de estimulación.
5.2 Antes de introducir la dosis, hay que asegurarse de que el catéter esta anclado en el cérvix y la sonda bien posicionada. En caso de que no fuera así, recolocarlos.
6) Introducción de la dosis seminal:
El tipo de dosis seminales a utilizar es el mismo que aquel que se esté utilizando para la post cervical en cerdas multíparas, a temperatura de conservación (15-17ºC).
De la misma manera, NO se recomienda en ninguno de los casos el usar una dosis de inseminación tradicional y dividirla para inseminar varias cerdas. Se debe efectuar una buena homogenización del contenido de la dosis seminal antes de introducirla, porque cuando se trabaja con volúmenes pequeños (30ml-45ml), podría suceder que sin homogenización, ante un pequeño reflujo se elimine una gran cantidad de células espermáticas. Esta homogenización se debe realizar con leves movimientos oscilantes (sin llegar a agitar); además se tiene que utilizar un envase apropiado para las minidosis para evitar la oxidación de las células espermáticas.
Con respecto a la presión ejercida sobre las dosis, se observan diferencias con la post cervical en multíparas. La presión que vamos a realizar para la introducción de la dosis debe ser ligeramente menor, ya que el diámetro y la longitud de la sonda son inferiores, por lo que el volumen que puede transcurrir por su interior es menor, de modo que si en multíparas el tiempo de introducción oscila entre los 15-25 segundos, en las nulíparas debe
ser de 30-40.
7) Por último se procede a sacar el conjunto catéter+sonda+dosis:
Sin quitar el envase, retirar la guía y la sonda, todo junto, como si fuera una pieza para evitar el reflujo del contenido de la dosis.
8) Pasar al siguiente animal
Introducción del sistema de inseminación post cervical en nulíparas
Tenemos que tener en cuenta que siempre y cuando vayamos a comenzar a utilizar la inseminación post cervical en cerdas nulíparas , debemos establecer protocolos de trabajo y tener en cuenta todos los aspectos comentados anteriormente para evitar falsas apreciaciones y posibles problemas, Una vez comencemos a utilizarla, durante las primeras semanas debemos anotar todas las observaciones e incidencias que pudieran surgir durante los primeros días, para que en el caso de que hubiera algún problema se pudiera analizar la situación.
Posteriormente, para evaluar el correcto funcionamiento de la técnica en la granja, son dos los indicadores del correcto funcionamiento:
1.- Éxito en la introducción de la sonda >85% de las ocasiones. Es un porcentaje inferior al de las cerdas multíparas en las que el límite es un 92-95%, pero tenemos que tener en cuenta que son cerdas que son inseminadas por primera vez.
2.- Los parámetros reproductivos de fertilidad y prolificidad deben ser al menos los mismos que cuando utilizamos la inseminación tradicional.
Además, debido a la menor longitud y diámetro de Magaplus N, esta sonda se puede utilizar también en primerizas, ya que en este grupo de cerdas, el porcentaje de éxito en la introducción de las sondas de post cervical convencionales, suele ser menor que en el resto de cerdas de otros ciclos.
Posibles ventajas de utilizar la inseminación post cervical en nulíparas
1.- Las mismas que proporciona en las cerdas multíparas, siendo principalmente dos:
– Disminución del número de verracos utilizados, y por consiguiente la utilización de aquellos con mejores índices genéticos.
– Disminución del tiempo invertido en el proceso de la inseminación.
– Disminución del reflujo
2.- En las granjas en las que se utiliza la inseminación post cervical en multíparas va a permitir unificar la metodología de inseminación en todas las cerdas de la granja con todo lo que esto conlleva en términos de manejo y organización.
3.- En aquellas granjas en las que hasta el momento no se ha comenzado a utilizar la inseminación post cervical , se tiene la posibilidad de realizar un cambio de técnica en la totalidad de la granja, lo que supone una mayor facilidad para el aprendizaje de los trabajados.
4.- Para los centros de inseminación de aquellas empresas que produzcan el 100% de las dosis para inseminación post cervical va a suponer una ventaja desde el punto de vista organizativo en su trabajo.

jueves, 25 de enero de 2018

Nutrición y salud intestinal de lechones destetados



Está documentado que el consumo de alimento antes del destete estimula el CVA post-destete y es aceptado que un consumo significativo de alimento antes del destete confiere al animal protección contra las enfermedades intestinales.
Los disturbios intestinales en lechones recién destetados son un problema serio en una granja de crianza de cerdos.
El destete es un periodo muy complejo, durante el cual el lechón tiene que hacer frente a varias situaciones adversa como la separación de su madre, estar juntos con lechones de otras camadas en un ambiente totalmente nuevo para ellos y, lo que es más crítico, el cambio de alimento líquido (leche materna) a alimento seco no tan digestible ni nutritivo como la leche materna.
El periodo de destete está caracterizado por una significativa reducción de consumo voluntario de alimento (CVA) por parte de los lechones, crecimiento y desarrollo pobre, cuadros de diarreas y un alto riesgo de contraer enfermedades, principalmente los enterotoxigénicos (por E. Coli y Salmonella).
Se sugiere que la reducción de CVA es uno de los factores críticos para el crecimiento, desarrollo y maduración del intestino delgado, y de los tejidos linfoides que están asociados con el intestino. Existe, además, una relación entre el CVA y la altura de la vellocidad intestinal y se especula que esta relación afecta le eficiencia total de la utilización de los nutrientes.
Un punto importante a tener en cuenta es la gran variabilidad en CVA de los animales inmediatamente después del destete.
Existen evidencias que indican que la variabilidad en CVA podría deberse a diversos factores como la edad de destete, peso vivo, sexo y genotipo. Además, se ha establecido que existe una relación positiva entre la cantidad de alimento consumido durante los primeros tres (3) días post-destete y la altura de la vellocidad intestinal.
Está documentado que el consumo de alimento, por poco que sea, antes del destete estimula el CVA post-destete. Asimismo, está aceptado el hecho de que un consumo significativo de alimento antes del destete confiere al animal una protección contra las enfermedades intestinales.
Datos existentes en la literatura demuestran que determinados nutrientes y algunos productos comerciales (aditivos nutricionales/no nutricionales) tienen efectos positivos sobre la salud intestinal de los lechones recién destetados. Dentro de los productos o ingredientes más importantes en las dietas de postdestete se encuentran los productos lácteos. La inclusión de éstos en las dietas tiene efecto benéfico sobre el CVA, crecimiento, conversión alimenticia y salud de los lechones.
Otro de los productos ampliamente usados en la formulación de dietas de destete es el plasma porcino (PP) secado por aspersión. La inclusión de PP en las dietas de destete resulta en un incremento en el CVA, reducción de problemas intestinales y diarrea.
El PP es palatable y su acción positiva sobre la salud intestinal y CVA está asociada con la fracción de IgG del producto. La importancia del PP en aliviar y restablecer el tracto gastro intestinal afectado por enfermedades entéricas causadas por microorganismos patógenos está ampliamente demostrado.
Algunos aminoácidos también tiene importancia en el mantenimiento de la salud intestinal de lechones recién destetados. Así, la glutamina y el glutamato sirven como fuente energética para las células intestinales. La suplementación con estos aminoácidos resultan en un crecimiento adecuado y limita la atrofia de la vellocidad intestinal del recién destetado.
Asimismo, tienen influencia significativa sobre la división de los enterocitos al mismo tiempo que estimula los componentes innatos y adaptativos de la inmunidad. En la misma línea de acción, la alanina y la glicina estimulan la producción de llamado factor anti-secretorio, mejora la respuesta productiva y reduce la incidencia de diarrea.
La cistina, a un nivel de 25% por encima de su requerimiento, reduce la masa del yeyuno debido a sus propiedades sobre la producción de mucosa; las suplementación de la dieta de destete con triptófano sintético puede mejorar la relación vellocidad:profundidad de cripta en el intestino delgado.
Dentro de otros productos que contribuyen significativamente sobre la salud intestinal de los lechones recién destetados se tiene a los prebióticos, probióticos, y la fibra dietaria (polisacáridos no almidonados). Todos estos tienen una particular de acción en la protección de la salud intestinal.
En los últimos años aparecieron en el mercado productos no convencionales como las plantas naturales o sus extractos como alternativas de los agentes promotores de crecimiento (i.e. antibióticos). La inclusión de estos productos en las dietas de destete mejora la respuesta productiva de los animales y la microbiota de los animales.
La mayoría de ellos afectan la microflora intestinal promoviendo la presencia de microorganismos benéficos en lugar de patógenos; asimismo, tienen efectos anti-oxidantes en el intestino delgado, traduciéndose en una mejor salud intestinal de los lechones destetados.

sábado, 9 de diciembre de 2017

Solución para la enfermedad de Glässer


La ULE participa en la obtención de una vacuna eficaz para una grave enfermedad porcina.
El grupo de investigación BACRESPI (Patógenos respiratorios de etiología bacteriana) del Departamento de Sanidad Animal de la Universidad de León (ULE), en colaboración con la Universidad de Calgary (Canadá) y la de Passo Fundo (Brasil), ha obtenido una eficaz vacuna para una grave enfermedad porcina, la enfermedad de Glässer.
La vacuna, que fue patentada pasado año, se basa en un mutante que tiene alterada la proteína de unión a transferrina TbpB de ‘Haemophilus parasuis’, uno de los principales factores de virulencia de estos microorganismos, que representan el agente etiológico de la enfermedad de Glässer en el ganado porcino.
foto

La enfermedad de Glässer

La enfermedad de Glässer es una patología producida por la bacteria H. parasuis que, junto con otros microorganismos bacterianos y víricos, forma parte del conocido Complejo Respiratorio Porcino (CRP). Esta es una de las primeras causas de enfermedad, mortalidad y retraso en el crecimiento de los cerdos de todas las edades, pero especialmente en el caso de los cerdos de cebo.
Lo más curioso es que la enfermedad se encuentra por todo el mundo e incluso está presente en granjas modernas y con buena sanidad, lo que produce grandes pérdidas económicas en empresas porcinas industrializadas y no industrializadas. Básicamente, el CRP daña tejidos y afecta al funcionamiento del sistema respiratorio del cerdo, dificultando la conversión de los alimentos, lo que genera una alta morbilidad y mortalidad en varias etapas de la vida del animal. En consecuencia, la rentabilidad del industrial se ve gravemente afectada al perder su capacidad productiva.
foto
Lesiones en el corazón causadas por la enfermedad de Glässer inducida experimentalmente por el grupo BACRESPI/ULE.

Efectos de la vacuna

Sonia Martínez Martínez, miembro del grupo de investigación BACRESPI de la ULE, ubicado en la Facultad de Veterinaria y dirigido por los profesores Elías Fernando Rodríguez Ferri y César Bernardo Gutiérrez Martín, participó de forma activa, tanto en Calgary como en León, en el desarrollo de esta vacuna. Otra de las integrantes del equipo, la profesora María José García Iglesias, se encarga fundamentalmente del estudio de los aspectos anatomopatológicos de las diferentes enfermedades integradas en el Complejo Respiratorio Porcino.
Los investigadores de la ULE, junto a los de la Universidad de Calgary y la de Passo Fundo, han publicado recientemente un artículo en Scientific Reports, una prestigiosa revista de elevado índice de impacto que pertenece al grupo de revistas Nature. El artículo, publicado bajo el título ‘Nuevos conocimientos sobre las propiedades funcionales y de reactividad cruzada de los anticuerpos generados frente las proteínas de unión a transferrina TbpBs recombinantes de Haemophilus parasuis’, explica que la vacuna basada en TbpBs alteradas, formulada adecuadamente, “puede desencadenar una respuesta inmunitaria humoral eficaz, basada en anticuerpos protectores, no solo frente a la cepa utilizada en el desarrollo de la vacuna, sino con una amplia reactividad cruzada frente a cepas heterólogas de H. parasuis”.

foto
Cerdo afectado por la enfermedad de Glässer.

Gran relevancia para los productores de carne de porcino

La importancia de la producción porcina y, por tanto, la repercusión en ella de cualquier factor negativo, como sucede con las enfermedades infecciosas, se pone de manifiesto al señalar que el sector porcino representa el 13% de la producción agraria total en España y que se sitúa en el primer lugar de las producciones ganaderas, con un porcentaje de más del 35% de todas ellas.
De acuerdo con datos del Ministerio de Agricultura y Alimentación, Pesca y Medio Ambiente (MAPAMA) el número de cabezas de ganado porcino sitúa a España a la cabeza de la Unión Europea, por delante de Alemania.
En el ámbito mundial, la Unión Europea figura como segundo productor de carne de porcino, por detrás de China, mientras que España, de modo individual, se coloca en el segundo puesto de la Unión Europea y como cuarta potencia mundial, por detrás de China, Estados Unidos y Alemania.
En nuestro país, Castilla y León se convierte en la tercera región española productora de carne de porcino, con un 13% de la producción estatal y casi 3.700.000 cabezas, según la misma fuente, por detrás de las comunidades autónomas de Cataluña y Aragón.
foto
Grupo de Investigación BACRESPI: De izquierda a derecha: Elías Fernando Rodríguez Ferri, María José García Iglesias, Sonia Martínez Martínez, Álvaro Álvarez Estrada y César Bernardo Gutiérrez Martín.

Un grupo con vocación internacional

Otro de los firmantes del artículo, el profesor Rafael Frandoloso, que actualmente imparte docencia y lidera un importante grupo de investigación en la universidad brasileña, se formó en la ULE bajo la dirección de los profesores anteriormente citados, y defendió su Tesis Doctoral en 2011.
A este respecto, los responsables del grupo BACRESPI de la ULE explican que desde hace tiempo “mantienen una fuerte vocación internacional”, que les ha llevado a “entablar relaciones fluidas con el BRaDP1T Consortium”, un amplio equipo británico de investigadores que abordan temas comunes, en especial referidos también al Complejo Respiratorio Porcino, del que se puede destacar a los profesores A.W. Tucker y L. Weinert, de la Universidad de Cambridge, con quienes el profesor Gutiérrez Martín disfrutó de una beca ERASMUS+ de formación el pasado mes de julio.

domingo, 29 de octubre de 2017

La investigación innovadora para erradicar la tuberculosis bovina



Mycobacterium bovis (M. bovis) que para su eliminación cuenta con nuevas técnicas desarrolladas por distintos centros tecnológicos como el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC) de la Universidad de Castilla-La Mancha y su spin off SabioTec.
La tuberculosis animal es una enfermedad crónica de los animales provocada por la bacteria Mycobacterium bovis (M. bovis), que desde hace años constituye el principal problema sanitario del bovino extensivo en España, aunque también está lastrando a especies cinegéticas como el jabalí y domésticas.También representa una lacra económica para las explotaciones ganaderas, al tener que sacrificar a las reses infectadas, y para las arcas públicas, que anualmente gastan 40 millones de euros en el desarrollo de los planes de erradicación de la patología. Desde los años 80 han invertido en esta lucha más de 500 millones de euros.
Desde hace décadas, la Administración central aplica diferentes programas y protocolos para acabar con la tuberculosis bovina, y en 25 años ha logrado rebajar de manera sostenida su incidencia, a pesar de los rebrotes puntuales de la enfermedad cada tres y cinco años, como el último registrado en 2015.
En concreto, cada año el Ministerio de Agricultura monitorea el escenario para desarrollar el Programa Nacional de Erradicación de Tuberculosis Bovina, complementado en los últimos lustros por investigaciones de distintos centros científicos.
Es el caso del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC) de la Universidad de Castilla-La Mancha que, a través del grupo SaBio (Sanidad y Biotecnología), indaga en las interacciones entre animales domésticos y silvestres, con el fin de hallar fórmulas para reducir los riesgos de transmisión, señala Christian Gortázar, uno de sus investigadores más emblemáticos.
Igualmente, desde este reconocido instituto, ubicado en Ciudad Real, buscan desarrollar, en otras líneas, mejores métodos de seguimiento de las poblaciones de jabalí, cuya alta densidad en zonas el suroeste ibérico es “particularmente problemática”.
Gortázar explica que si para el ganado bovino, el principal riesgo suele provenir del propio animal -a partir de la introducción de animales infectados, del contacto con rebaños infectados o de otros mecanismos afines-, en caso de que estén próximos a poblaciones numerosas de jabalíes, con altos niveles de infección, constituye “un riesgo igualmente importante”.
Para esta especie cinegética, apunta el doctor en Veterinaria, los principales peligros a los que se enfrenta tienen relación con el hábitat y el manejo, y “cuanto más agregados se encuentren, por ejemplo en torno a los puntos de agua, mayor es el riesgo”.
La falta de agua, como la que se registra en el actual ciclo seco, en opinión del experto, también aumenta las posibilidades de contagio.
Precisamente, Ciudad Real y Castilla-La Mancha, como territorios del cuadrante suroccidental peninsular son escenarios que registran la dispersión de esta infección bacteriana no sólo en jabalíes, sino también en ciervos (en menor medida), localmente en gamos, incluso entre linces ibéricos, así como también afecta a otros animales domésticos.
El prestigioso investigador, que también lidera el grupo supraautonómico ‘Tuberculosis’, advierte del grado de incidencia de la enfermedad en esta especie, dado que un estudio de 2016 demostró, mediante el seguimiento con collares GPS, que un tercio de ejemplares adultos muere por la infección de la bacteria Mycobacterium bovis. “Por consiguiente, no sólo es un grave problema para el sector ganadero, sino que afecta negativamente a la actividad cinegética y a la conservación”, revela Gortázar, al ser “la típica enfermedad multi-especie, en la que participan varios actores, tanto domésticos como silvestres”.
Tasas
Esta realidad en Castilla-La Mancha se constata en los datos del programa nacional contra la tuberculosis bovina, que apuntan a una de las mayores tasas en prevalencia de positivos en rebaños, con un 7,63% en 2015, “y desafortunadamente se encuentra entre las tres comunidades con los peores indicadores”, tras Andalucía, con el 17,24% y Extremadura, con el 12,23%.
La buena noticia para el científico es que España ha incorporado otro programa específico de acción frente a la tuberculosis en especies silvestres, denominado Patubes (http://www.mapama.gob.es/es/ganaderia/temas/sanidad-animal-higiene-ganadera/patubes2017_3_tcm7-452413.pdf).

Tres posibilidades

Sobre si el IREC, como centro biotecnológico, tiene herramientas para la investigación epidemiológica y el desarrollo de vacunas para inmunización de la tuberculosis, Gortázar indica, que tal y como recoge Patubes, “sólo hay tres posibilidades” para contrarrestar la demoledora enfermedad en este escenario, como son la mejora de la bioseguridad, el control de las especies que actúan como reservorio, y la vacunación.
“En todos estos campos ha habido progresos notables en los últimos años” por parte de centros como el IREC y otros de base tecnológica. sostiene el investigador, como los desarrollos recientes que incluyen productos cuya eficacia se ha demostrado tanto en laboratorio como en  campo.
Igualmente, “acabamos de patentar un nuevo método diagnóstico, y hemos aplicado experimentalmente distintas formas de intervención sobre poblaciones de fauna silvestre afectadas”, por lo que “ahora es responsabilidad de los servicios de sanidad animal aprovechar estos avances”, un objetivo al que también aspiran contribuir “modestamente” desde ´Tuberculosis´.
Otras líneas del centro investigador son la mejora de la bioseguridad en explotaciones ganaderas, la colaboración con entidades y empresas agroalimentarias de Andalucía, Castilla-La Mancha y Extremadura, además de transferir conocimientos a los sectores de la caza y de la conservación a través de Sabiotec, una empresa tecnológica vinculada a la Universidad de Castilla-La Mancha.

En otra regiones

Por otro lado, la proyección investigadora sobre la tuberculosis de Gortázar también ha llegado a Castilla y León, donde ha analizado la incidencia de la enfermedad en especies salvajes y domésticas, a través de “los completos datos” del Servicio de Sanidad Animal de esta región. La conslusiones han sido publicadas en un estudio que firma junto a Pelayo Acevedo, en el que describen la situación epidemiológica de la infección, analizan riesgos y proponen recomendaciones.
“La situación actual en Castilla-La Mancha es diferente”, apunta Gortázar.
En priemr término, Mariana Boadella, directora de SabioTec / Clara Manzano

EN PRIEMR TÉRMINO, MARIANA BOADELLA, DIRECTORA DE SABIOTEC / CLARA MANZANO

P22, nueva técnica diagnóstica de SabioTec

La incorporación al mercado de una técnica diagnóstica en suero “más fiable” para contribuir a erradicar la tuberculosis bovina es el objetivo del proyecto P22, presentado por el grupo científico SabioTec a la segunda convocatoria para emprendedores innovadores del Espacio Coworking, celebrado en la Cámara de Comercio de Ciudad Real.
Mariana Boadella, directora de esta spin-off de la Universidad de Castilla la Mancha (UCLM), dedicada a la transferencia en sanidad y biotecnología para fauna silvestre y ganadería extensiva, explica que el nuevo sistema de diagnóstico está basado en la proteína P22 y permitirá la identificación de una manera más certera del nivel de infección tanto del ganado bovino, como de otras poblaciones silvestres o domésticas.
“La finalidad es tener otro diagnóstico serológico que dé más fiabilidad a los resultados”, y que además “minimice la pérdida de animales y ahorre costes a los ganaderos y a las administraciones”, explica Boadella a El Campo.
La nueva herramienta está en proceso de ser patentada, tras haber sido validada científicamente, con el fin último de ser comercializada en el mercado por alguna empresa.
La científica asegura que más allá de rentabilizar económicamene la aplicación, “está la satisfacción de mejorar un problema”, que en el caso de la tuberculosis se traduce “en un drama” social y económico, por “las grandes pérdidas que conlleva”.
Recuerda que este tipo de proyectos innnovadores complementan a las herramientas de diagnóstico oficiales, “que funcionan muy bien y son efectivas”, pero no han conseguido eliminar al 100% esta grave infección animal.
No es el primer proyecto que desrrolla SabioTec en este ámbito, pues hace dos años participó en otra investigación, junto a otros centros científicos, con la que se elaboró una vacuna oral para el jabalí. Aparentemente son unas galletas pequeñas que se colocan en los cebos para que los rayones las ingieran y se protejan de la enfermedad.
“Esta vacuna sería muy eficaz en la lucha contra la tuberculosis en zonas con altas densidades” de esta especie, asegura la veterinaria.
Como investigadora de enfermedades compartidas y en el campo de la fauna silvestre, lleva tiempo indagando sobre la relación entre el jabalí y las especies ganaderas a la hora de contraer la tuberculosis, pero también en relación a su influencia sobre aves acuáticas en hábitats protegidos.
“Si aumenta el conocimiento, podemos aplicar más herramientas”, aduce Boadella.
Otras labores de SabioTec, donde el veterinario José Francico Lima también desarrolla proyectos, son la consultoría y asesoría a distintos clientes, como fincas de caza, o las propias administraciones públicas, a quienes ofrecen en forma de recomendaciones y protocolos de actuación sus conocimientos, avalados por el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC), y sus experimentaciones en campo.

Conocer ideas

Respecto a su participación en el coworking “ayuda” a la hora de conocer ideas tecnológicas, expertos y estrategias empresariales y de comercialización. dado que esta iniciativa contempla, además de formación, acciones de asesoramiento y tutorización adaptadas a las necesidadades de cada proyecto.
Un grupo de jabalíes / Lanza

UN GRUPO DE JABALÍES / LANZA

Grupo supraautonómico ‘Tuberculosis’

El grupo supraautonómico ‘Tuberculosis’ está dedicado a la innovación a través de la transferencia, es decir, “buscamos vías para aplicar los avances ya existentes”, asegura el investigador Christian Gortázar.
Coordinado por Aproca Castilla-La Mancha, cuenta con la participación de científicos del IREC de la UCLM y del Centro de Vigilancia Sanitaria Veterinaria (VISAVET) de la Universidad Complutense de Madrid, así como representantes tanto del ámbito ganadero como del sector cinegético.
Participan activamente organizaciones como la Asociación Nacional de Jóvenes Agricultores (ASAJA), la cooperativa del Valle de los Pedroches (COVAP), La Unión Nacional de Ganaderos de Vacas Nodrizas (UGAVAN), la Federación Española de la Dehesa (FEDEHESA), Aproca Extremadura y la Asociación Interprofesional de la Carne de Caza (ASICCAZA), además de distintos servicios regionales de sanidad animal.

Cómo estimular una cerda primeriza



El manejo del lote de cerdas de levantes juega un papel trascendental en la granja porcina, constituyendo el capital más importante ya que su incorrección implica la aparición de cerdas que aparentemente no entran en celo.
Cuando tenemos un nuevo grupo de cerdas jóvenes, necesitamos crear un cambio, por lo debemos someterlas a una serie de estímulos aplicados al mismo tiempo.
Los estímulos deben tener efectos aditivos suficientes para provocar el inicio de un nuevo ciclo, lo que nos permitirá sincronizar mejor los grupos de cerdas jóvenes.
Si la serie de estímulos son dispersados en el tiempo, los efectos individuales son insuficientes para provocar el celo en las cerdas jóvenes, sirviendo exclusiva¬mente para trastornar el ciclo.
Los estímulos normalmente empicados son:
Aislamiento de las cerdas jóvenes durante el período de aclimatación seguido de una intensa exposición a signos, sonidos, olores y contacto físicos con los verracos.
Mezclando, de forma que el estrés y los empujones que ocurren mientras el nuevo grupo establece su orden jerárquico actuarán como un estímulo.
Procedimiento recomendado para exponer a las cerdas jóvenes:
1. La introducción de cerdas jóvenes se hace a través de 2 escenarios que no deben ser confundidos:
Primero está la introducción en la granja o unidad de reproductores desde las fuentes usadas pare obtener los animales de re¬emplazo.
Después está la introducción en el rebaño de los reproductores con la exposición a los verracos.
Si la unidad es de las llamadas de ciclo cerrado (de parto a finalización), entonces las cerdas de reemplazo criadas en la propia granja o animales recién adquiridos pueden colocarse en corrales de fnalización para su período de aclimatación. Para unidades que producen lechones para bebedero se necesita un edificio de cuarentena separado.
2. La introducción de cerdas jóvenes tanto en la unidad como en el rebaño deben ser planeadas previamente:
En la unidad, la introducción debe realizarse regularmente, pero manteniendo largos períodos de tiempo entre los envíos de animales. Esto es especialmente importante cuando los animales de reemplazo son suministrados por rebaños diferentes. Por todo esto se recomiendan tres o cuatro envíos por año. con 3-4 meses de intervalo entre los mismos.
En el rebaño la mejor forma de llevarlo a cabo es seleccionando un pequeño grupo cada una o dos semanas de los animales enviados, después de haber sido aclimatados.
Estos grupos se introducen en el rebaño y pasan a formar parte del lote de cerdas jóvenes que deben ser expuestas al verraco. Si no se ponen en celo o no son apareadas después de un período determinado de tiempo, serán desechadas.
3. Una forma de realizar el cálculo de necesidades se basa en tener 35 cerdas jóvenes disponibles en el lote por cada cerda requerida por día para apareamiento.
Ejemplo: si necesitamos aparear 4 cerdas por semana entonces necesitamos un lote de cerdas de 4/7 x 35 =20 cerdas jóvenes en el lote para estar seguros de que 4 se pongan en celo.
4. No mantener una cerda joven en el lote más de 4-6 semanas. Si las cerdas están sometidas a un correcto programa de estimulación para la introducción en el rebaño, el patrón de cerdas en celo y dispuestas a aceptar al verraco va a ser similar al siguiente ejemplo:
1. Semana:
40-60 por 100 del grupo
2. Semana:
20-30 por 100 del grupo
3. Semana:
20-30 por 100 del grupo
4. Semana:
0-10 por 100 del grupo
Por encima de la 4 semana, se desecharán el 0-10 por 100 del grupo.-

viernes, 29 de septiembre de 2017

Etiología y control de la colibacilosis porcina



Los programas de control de la colibacilosis buscan reducir el número de E. coli patógenos en el ambiente y en el tracto digestivo e incrementar la resistencia de los cerdos a dicha bacteria
Rubén Miranda-Hevia, Óscar Mencia-Ares, Manuel Gómez-García, Ana Carvajal-Urueña y Pedro Rubio-NistalGrupo de investigación Digesporc
Dpto. Sanidad Animal de la Universidad de León
La colibacilosis es una enfermedad infecciosa del tracto digestivo causada por Escherichia coli que se asocia en los cerdos, en las fases de lactación y destete, con cuadros clínicos de enteritis y diarrea. Es una de las enfermedades con mayor importancia dentro del complejo entérico porcino, responsable de grandes pérdidas económicas asociadas a la mortalidad, al empeoramiento de diferentes índices productivos y al incremento de los costes de tratamiento y control.

ETIOLOGÍA

E. coli es una enterobacteria que forma parte de la microbiota normal del tracto digestivo de los animales sanos y ayuda en el mantenimiento de la homeostasis intestinal al contribuir al correcto desarrollo estructural y funcional del tracto digestivo. La gran mayoría de los aislados presentes en el intestino son comensales y apatógenos para los cerdos, e incluso hay aislados beneficiosos que compiten de diversas formas con otros aislados o con bacterias patógenas.
Sin embargo, algunos aislados de E. coli poseen factores de virulencia que les otorgan un carácter patógeno, como las diferentes adhesinas o factores de adherencia y las enterotoxinas. Estos factores de virulencia permiten clasificar a los aislados de E. coli causantes de los cuadros diarreicos de colibacilosis en dos patotipos bien diferenciados: el E. coli enterotoxigénico o ETEC y el E. coli enteropatógeno o EPEC.
De forma general, E. coli produce varias enfermedades en el ganado porcino que van desde manifestaciones locales de enteritis y diarrea, en las que se centrará este artículo, a sistémicas como la enfermedad de los edemas. Otras enfermedades asociadas a este microorganismo menos prevalentes serían las septicemias, las mastitis o las infecciones del tracto urinario.

E. coli enterotoxigénico (ETEC)

Las cepas de ETEC disponen, como principales factores de virulencia, de adhesinas y toxinas. Entre las adhesinas, las más importantes son las fimbriales, estructuras de naturaleza proteica que permiten la unión de forma específica a receptores presentes en los enterocitos y en el moco. En los aislados de ETEC porcinos las fimbrias más frecuentemente identificadas son las denominadas F4, F5, F6, F7 o F18 (las cuatro primeras identificadas con anterioridad como K88, K99, 987P y F41, respectivamente). Además de estas adhesinas fimbriales, algunas cepas poseen la capacidad para producir otras adhesinas como la proteína AIDA, implicada en una adherencia difusa.
La presencia de estas adhesinas fimbriales no determina la capacidad de E. coli para dañar la mucosa intestinal pero sí su capacidad de adhesión, que tiene relación con la región del intestino donde se puede unir cada fimbria. Así la fimbria F4 se adhiere a los enterocitos del duodeno, yeyuno e íleon mientras que los aislados con las fimbrias F5, F6 y F7 lo hacen a los enterocitos de yeyuno e íleon. Además, se ha demostrado que hay cerdos que no poseen receptores para determinadas fimbrias en su intestino, por lo que son resistentes a la colonización de ETEC que solo posean estas determinadas adhesinas.
Para poder ejercer un daño sobre la mucosa intestinal, los aislados de ETEC deben sintetizar alguna enterotoxina. Existen dos grandes grupos de enterotoxinas que se clasifican en función de su resistencia a la temperatura, las designadas toxinas termolábiles, que se inactivan por tratamientos térmicos de 60 °C durante 15 minutos (LT), y las toxinas temorresistentes, que no se inactivan cuando se someten a 100 °C durante 15 minutos (ST).
Aunque existen dos tipos de toxinas LT, los aislados de ETEC porcinos producen mayoritariamente una de ellas, LTI. Es una toxina de naturaleza proteica, de gran tamaño y muy inmunógena que actúa sobre los enterocitos activando la adenilato ciclasa, enzima que estimula la producción de AMP cíclico. Este AMPc activa cinasas específicas que provocan, a su vez, la activación de un regulador transmembrana que incrementa la secreción de iones y disminuye la absorción, desencadenando una diarrea alcalina por hipersecreción que provoca deshidratación y acidosis, y puede ocasionar la muerte del lechón.
También existen dos variedades de toxinas termorresistentes, STa y STb. Son oligopéptidos de bajo peso molecular y muy poco inmunógenos. Ambas toxinas provocan, por distintos mecanismos, un aumento de la secreción de los iones Na+ y Cl– y de agua, así como una disminución de la absorción que conlleva la deshidratación y la disminución del pH celular.
La toxina STa tiene como receptor una forma transmembrana de la guanilato ciclasa de tipo C, que incrementa la concentración de GMP cíclico, y actúa sobre cinasas de forma similar a como lo hace LTI. Estos receptores de unión disminuyen al aumentar la edad del animal, lo que explica la mayor receptividad de los animales más jóvenes a la enfermedad.
Por su parte, la toxina STb es sensible a la tripsina y su actividad se ve favorecida en los lechones que están tomando calostro, ya que contiene inhibidores de dicha enzima. STb interactúa con los glicoesfingolípidos presentes en los enterocitos para acceder al interior celular. A continuación provoca la apertura de los canales de calcio asociados a la proteína G y modifica los niveles de mediadores como la prostaglandina PGE2, que regulan la salida de electrolitos y agua de los enterocitos, produciendo un efecto similar al de STa o LTI.
Cabe destacar que la mayoría de los factores de virulencia, adhesinas y toxinas, están codificados en plásmidos. Además, un mismo plásmido puede codificar varios factores de virulencia. Para desencadenar la enfermedad es necesario que se expresen ambos factores, fimbrias u otras adhesinas que permitan la unión de la célula bacteriana al enterocito o al moco, y enterotoxinas que producen el daño a las células y desencadenan el cuadro clínico.
Los aislados de ETEC son el principal patotipo identificado en las diarreas neonatales asociadas a E. coli durante las primeras 24-48 horas de vida de los lechones, extendiéndose hasta la primera semana. Durante el resto de la lactación, E. coli tiene un papel más secundario, y participa en infecciones mixtas, junto con otros microorganismos patógenos, o en procesos de disbiosis. Las adhesinas implicadas en las diarreas neonatales son fundamentalmente las fimbrias F4, F5, F6 y F7; de forma clásica se reconoce a F4 como la más prevalente. Además, es importante conocer que los aislados implicados en diarreas neonatales suelen expresar más de un tipo de fimbria simultáneamente, siendo las combinaciones F4 y F6, F5 y F6, y F5 y F7 las más frecuentemente determinadas. Las adhesinas fimbriales implicadas en las diarreas posdestete son, principalmente, F4 y F18; aunque F4 suele identificarse como la más abundante, los estudios más recientes indican que en la actualidad F18 podría ser más prevalente (figura), posiblemente debido a la presión de selección ejercida por la vacunación con vacunas que contienen la fimbria F4.


E. coli enteropatógeno (EPEC)

Las cepas de E. coli enteropatógeno o EPEC, también llamadas de adhesión y borrado (attaching and effacing o AEEC), causan enfermedad clínica al unirse a los enterocitos mediante una proteína de la membrana externa denominada intimina. Esta unión produce la destrucción o “borrado” de las microvellosidades, reduciendo la superficie intestinal y, por tanto, alterando la digestión y la absorción de los nutrientes. Estas cepas están implicadas habitualmente en diarreas posdestete aunque también pueden intervenir en las diarreas en lactación.

TRATAMIENTO

Los programas de control de la colibacilosis porcina buscan reducir el número de E. coli patógenos en el ambiente y en el tracto digestivo e incrementar la resistencia de los cerdos a esta bacteria.
El tratamiento se basa, principalmente, en el empleo de antibióticos y es esencial su aplicación rápida para que sea lo más eficaz posible. Hay un amplio rango de antibióticos que teóricamente se pueden emplear, con una buena eficacia, en el tratamiento de las colibacilosis porcinas. Sin embargo, cada vez es más frecuente la existencia de resistencia a estas moléculas (tabla), siendo prácticamente imprescindible la realización de antibiogramas para la elección del principio activo más adecuado. Además, es importante tener en cuenta que los tratamientos antibióticos también pierden eficacia y favorecen el desarrollo de resistencias cuando no siguen las pautas indicadas en lo que respecta a la dosis, intervalos o duración del tratamiento. Por otro lado, también son buenas opciones terapéuticas los sueros hiperinmunes o la suplementación con calostros artificiales que mejoran el estado inmunitario de los animales.
El tratamiento sintomático mediante la rehidratación oral o intraperitoneal con fluidos con glucosa y electrolitos contribuye a corregir la deshidratación y la acidosis metabólica, y reduce el número de bajas.

CONTROL

En la profilaxis de la colibacilosis porcina son muy importantes las condiciones ambientales, sobre todo en las parideras. La limpieza es fundamental para limitar el contacto con heces que contienen cepas patógenas así como el control de la temperatura (ambiental y en el nido), humedad y ventilación. En el caso de las diarreas posdestete es necesario un adecuado manejo todo dentro/todo fuera combinado con limpieza y desinfección para reducir la carga bacteriana así como minimizar las situaciones de estrés de los lechones durante esta etapa, evitando las mezclas, transportes innecesarios y las variaciones de temperatura.
Es fundamental el correcto encalostramiento de los lechones y una lactación adecuada, en calidad y cantidad. El calostro de las cerdas primerizas o de cerdas procedentes de otras explotaciones es de peor calidad, ya que posee una menor cantidad de anticuerpos frente a los patógenos circulantes en la explotación. La cantidad de leche que reciben los lechones también es un factor de gran importancia y que debe ser especialmente tomado en consideración en cerdas hiperprolíficas; las limitaciones en el número de pezones o en la disponibilidad de leche (agalaxia o hipogalaxia) son factores desencadenantes de problemas muy numerosos en los lechones.

Es fundamental el correcto encalostramiento de los lechones y una lactación adecuada, en calidad y cantidad.
La vacunación de las cerdas entre 6 y 8 semanas antes del parto y su revacunación 2-3 semanas antes del mismo es una de las medidas más eficaces para prevenir la diarrea neonatal en los lechones; una buena inmunidad lactogénica protegerá al lechón durante las primeras semanas de vida, siempre y cuando podamos asegurar la adecuada transferencia de los anticuerpos maternales. Existen en el mercado diferentes vacunas que contienen bacterias completas o adhesinas y enterotoxinas purificadas. En caso de que las vacunas comerciales demostrasen una baja eficacia se podría hacer un diagnóstico completo, incluyendo la detección de los factores de virulencia en los aislados de E. coli de la explotación y, posteriormente, preparar una autovacuna.
La protección pasiva conferida por la vacunación de las reproductoras protege al lechón durante la lactación o en los días inmediatamente posteriores al destete. Para la profilaxis de la diarrea posdestete es necesario llevar a cabo protocolos de inmunización activa en los lechones. Estas vacunas deben inducir una respuesta inmunitaria activa de mucosas, en el intestino delgado, y por ello la administración por vía oral es, a priori, más adecuada que la parenteral.

Modificación de la dieta

Finalmente, la modificación de la dieta que reciben los animales o el uso de diferentes aditivos son herramientas de utilidad en el control de la colibacilosis porcina. El brusco cambio de dieta asociado al destete tiene una gran importancia en el complejo entérico porcino. Así, un cambio progresivo y gradual de los piensos, el empleo de dietas con alto contenido en fibra y menor concentración de proteína bruta minimizan las diarreas posdestete por E. coli.
Algunos aditivos empleados para el control de la colibacilosis son sustancias que estimulan el sistema inmunitario, que favorecen la microbiota beneficiosa o que facilitan la absorción y digestión de los componentes de la dieta. Entre estos aditivos encontramos con probióticos y prebióticos, ácidos orgánicos, aceites esenciales, minerales o diferentes fuentes de anticuerpos.
La administración de bacterias beneficiosas o probióticos que colonizan el tracto digestivo permite llevar a cabo la exclusión competitiva de bacterias patógenas (no solo de los aislados que producen la colibacilosis) y la estimulación, al mismo tiempo, del sistema inmunitario intestinal. La experiencia de nuestro grupo indica que el empleo de probióticos en lechones recién nacidos ayuda en el control de las diarreas neonatales, lo que reduce el uso de antibióticos. También los prebióticos han demostrado efectos positivos en el control de la colibacilosis porcina, pudiendo emplearse solos o de forma combinada, simbióticos, con los probióticos.
La adición de ácidos orgánicos o de ácidos grasos de cadena corta al agua de bebida o al pienso de cerdos durante la transición disminuye la incidencia de diarreas posdestete por E. coli.

Algunos aditivos empleados para el control de la colibacilosis estimulan el sistema inmunitario, favorecen la microbiota beneficiosa o facilitan la absorción y digestión de los componentes de la dieta.
La administración del óxido de cinc en dosis de 2.500-3.000 ppm después del destete es beneficiosa para el control de las diarreas y la mortalidad asociadas a E. coli aunque existe una preocupación medioambiental cada vez mayor por el riesgo de contaminación que implica.
Existen diferentes fuentes de anticuerpos como el calostro artificial, sueros hiperinmunes, yema de huevo de gallinas inmunizadas frente a ETEC o el plasma de porcino atomizado que tienen una doble función; por un lado son una excelente fuente proteica y, por otro, pueden colaborar en la neutralización de microorganismos patógenos a nivel intestinal.
Otros aditivos empleados en el control de la colibacilosis porcina incluyen algunos extractos vegetales, como los de ajo o de cítricos, y aceites esenciales como el carvacrol o timol, con un alto potencial antimicrobiano.
Agradecimientos
Rubén Miranda Hevia disfruta de una beca FPU (13/01443) concedida por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

BIBLIOGRAFÍA

Bosi P, Casini L, Finamore A, Cremokolini C, Merialdi G, Trevisi P, et al. Spray-dried plasma improves growth performance and reduces inflammatory status of weaned pigs challenged with enterotoxigenic Escherichia coli K88. J Anim Sci. 2004 Jun;82(6):1764–72.
Bywater R, Woode G. Oral fluid replacement by a glucose glycine electrolyte formulation in E. coli and rotavirus diarrhoea in pigs. Vet Rec 1980;106(4):75–8.
Canal AM, Cubillos G. V, Zamora J, Reinhardt G, Paredes E, Ildefonso R, et al. Técnicas inmunohistoquímicas para la identificación de antígenos fimbriales de E. coli enteropatógeno. Arch Med Vet 1999;31(1):45–53.
Davin R, Manzanilla EG, Klasing KC, Pérez JF. Effect of weaning and in-feed high doses of zinc oxide on zinc levels in different body compartments of piglets. J Anim Physiol Anim Nutr (Berl). 2013 May;97 Suppl 1:6–12.
Diago S, Letosa AC, Benito A, Bríngola B, Letosa J, Fernández C. Estudio de aislados de Escherichia coli en laboratorio en el periodo 2000 a 2014. Suis 2015;119:14–6.
Domeneghini C, Di Giancamillo A, Savoini G, Paratte R, Bontempo V, Dell’Orto V. Structural patterns of swine ileal mucosa following L-glutamine and nucleotide administration during the weaning period. An histochemical and histometrical study. Histol Histopathol. 2004 Jan;19(1):49–58.
Fairbrother J.M., Gyles C.L.. 2006. Postweaning Escherichia coli Diarrhea and Edema Disease. Escherichia coli infections. En: Diseases of swine, Straw et al., Eds. 9th Edition, Blackwell Publishing, UK, pp. 755-767.
Fairbrother JM, Gyles CL. Escherichia coli Infections. In: Straw BE, Zimmerman JJ, D’Allaire S, Taylor DJ, editors. Diseases of swine. Ames, Iowa: Wiley-Blackwell; 2006. p. 639–75.
http://albeitar.portalveterinaria.com/noticia/15836/articulos-porcino/etiologia-y-control-de-la-colibacilosis-porcina.html

sábado, 16 de septiembre de 2017

Abortos y reincidencia de celo en cerdas de cría a campo


















En la producción porcina el manejo reproductivo incide sobre los resultados productivos y por lo tanto en los económicos. En cerdas de cría a campo algunas de las fallas en el proceso se relacionan a la repetición de celos y a los abortos, es decir a “la expulsión uterina en cualquier etapa de la gestación de un feto muerto o vivo que no ha alcanzado el grado de desarrollo para ser viable”.
Según explican los técnicos de la Estación Experimental del INTA que trabajan junto al sector productivo sobre estas problemáticas, “el aborto no es una enfermedad específica, sino un signo clínico de numerosas enfermedades que afectan ya sea al feto, a la placenta, al aparato reproductor de la madre”. Una de las formas de clasificarlo es según su etiología, en no infeccioso o infeccioso. La etiología infecciosa es la causante de alrededor del 40% de los abortos diagnosticados.
En la cría de cerdos a campo las cuatro principales causas de infección que producen abortos y/o trastornos reproductivos en los cerdos en establecimientos de medianos y pequeños productores son Brucelosis, Leptospirosis, Aujesky y Parvovirosis.
Los referentes del INTA comentan que “la etapa de gestación durante la cual la cerda y/o los fetos son infectados será la que determine la capacidad de sobrevivencia de la camada”. En un aborto pueden perderse uno, varios o todos los fetos de la camada. “Si la infección ocurre previo a los 35 días de gestación, puede ocurrir muerte embrionaria y posterior reabsorción, presentando repetición de celo. Sí la infección transcurre entre los 36 a los 70 días de la gestación, los fetos pueden ser momificados. Si es después del día 70, puede ser que los lechones nazcan débiles o muertos”.
El diagnóstico de los abortos se realiza por la historia clínica, el examen físico y se confirma a través de técnicas de laboratorio con muestreo serológico o de tejidos posiblemente infectados.
Dado que los casos de aborto son analizados y estudiados desde la Experimental Cuenca del Salado del INTA sus profesionales realizaron un trabajo descriptivo de una experiencia en cerdas en primer tercio de gestación en un campo de la región.
El informe refiere a un caso ocurrido este año, en un criadero de cerdos de baja escala a campo, en el partido de Rauch, provincia de Buenos Aires. “Los cerdos afectados fueron un total de 19, de los cuales 17 eran cerdas de 1er a 4to parto y 2 eran padrillos. Los animales se encontraban en un potrero con pastura natural, y a este pastoreo se les agregaba 2 kg de maíz molido por día para cada animal”. Según comentan los técnicos “en ocho del total de las cerdas, el productor observó repetición de celo y en 2 de ellas pedazo de placenta colgando”.
Por cuestiones de anegamiento se realizó la visita al establecimiento 30 días posteriores a la aparición de la sintomatología descripta por el productor. Como parte del procedimiento “se recorrió el establecimiento, se realizó la anamnesis y el sangrado a 8 cerdos (6 cerdas, las cuales presentaron repetición de celo, y a los padrillos) para diagnostico serológico de Brucelosis, Leptospirosis y Aujesky”. Todas las muestras para Brucelosis fueron analizadas mediante dos aglutinaciones, Antígeno buferado en placa (BPA) y Test Rosa de Bengala (RB)), y una prueba confirmatoria llamada “Técnica de Polarización Fluorescente” (FPA). Todas las muestras para Leptospirosis fueron analizadas mediante MAT. Mientras que Aujesky se analizó mediante test de ELISA”. Ante la sospecha de micotoxinas, “se sugirió de analizar el maíz, pero no se pudo debido a que no tenían disponible, dado que se había cambiado la dieta y estaban comiendo balanceado por recomendación”.
Con los resultados de laboratorio, datos de la anamnesis, y el análisis del criadero, los técnicos del INTA infieren que “se trató de un caso de Leptospirosis” y al respecto estiman que “los animales pueden haber sido infectados por este agente a través del agua, la cual por las grandes lluvias cubrió aproximadamente la mitad del establecimiento”.
Como parte del tratamiento “a los animales a los animales se les inyecto estreptomicina”. Además “se le recomendó al productor la vacunación de las cerdas con doble dosis de vacuna parvo-Lepto 40 y 21 días, previo al servicio” y el “tratamiento de la piara con oxitetraciclina en el alimento”.
Acciones preventivas:
Según explican los técnicos del INTA “el control y la posible erradicación de la enfermedad pueden lograrse con medidas como vacunación, la higiene y tratamiento de animales enfermos”.
Entre las acciones para prevenir enfermedades abortivas se sugiere “vacunar a las cerdas primovacunadas con doble dosis de vacuna contra parvovirus y leptospira 40 y 20 días previo al parto”. Además es importante “realizar un sangrado de todos los animales una vez al año para control de Brucelosis y Aujesky”, como también “controlar mediante análisis de micotoxinas al pienso utilizado, utilizando siempre un alimento adecuado para los cerdos y una fuente de agua potable para los mismos”.
“Una tasa de abortos menor del 2% es considerada aceptable en la mayoría de los criaderos”. En casos que la tasa suba, lleva a sospechar en primera instancia a causas infecciosas”. Las enfermedades abortivas son de gran incidencia en la producción porcina, por lo tanto “es importante para el productor tomar todas las herramientas para controlar las mismas”. Un modo de hacerlo es “contar con un plan sanitario acorde a su establecimiento, la buena higiene del mismo y la correcta alimentación son fundamentales para que en los criaderos se observe bajos porcentajes de animales abortados”.