jueves, 31 de julio de 2014

Se suspendió el juicio por el fratricidio en Riglos



muerte-en-riglos-turrion
El acusado José Antonio Turrión (19) está en huelga de hambre desde hace cinco días, y según el forense no está en condiciones de afrontar el proceso. Quedó internado y recién el lunes se resolverá cuando continúa el juicio. Está imputado del crimen de su hermano Cristian Aníbal Turrión (36).
El juicio iba a dar comienzo este jueves a las 9 de la mañana pero el acusado sufrio una descompensación y fue trasladado al Molas. Los jueces esperan conocer detalles de su estado de salud para determinar si se puede realizar la audiencia. 
Alrededor de las 11 regresó al Centro Judicial e incluso se hizo presente en la sala de audiencia junto a su abogado Martín García Ongaro. Pero finalmente fue revisado por el médico forense, quien estableció que sufre un cuadro de deshidratación y debe quedar internado para recuperarse.
Cristian Turrión está en huelga de hambre desde hace 5 días. No tiene, según las fuentes judiciales consultadas, un reclamo específico. "Lo hace para llegar a esto y retrasar el inicio del juicio", señalaron.
Recién el lunes se evaluará nuevamente su estado de salud y ese día se sabrá si finalmente comienza el juicio.
Turrión está imputado de “homicidio cometido con alevosía mediante el uso de arma de fuego en concurso real con el delito de tenencia de arma de fuego de uso civil como calificación legal principal; y subsidiariamente, calificación legal secundaria: homicidio simple mediante el uso de arma de fuego en concurso real con el delito de tenencia de arma de fuego de uso civil”.
muerte-en-riglos-turrion-003
El tribunal que llevará adelante el juicio está conformado por Carlos Mattei, Florencia Maza y Daniel Sáez Zamora. José Turrión es asistido por el defensor Martín García Ongaro.
El hecho
El hecho ocurrió el jueves 5 de septiembre, entre las 5 y las 9 de la mañana, en la vivienda de la calle Chaco 283, entre Rivadavia y Anchorena de Miguel Riglos. Según la investigación policial, Cristian Turrión estaba parado frente a su cocina preparando el mate (de espalda a la puerta de acceso y a la ventana), cuando el asesino se le acercó unos 60 centímetros y le disparó el tiro que terminó con su vida.
En la audiencia de formalización, el fiscal Carlos Ordás sostuvo su acusación en las pruebas recolectadas. Dijo que el dermotest dio positivo en las manos de Turrión; que en el allanamiento realizado en su vivienda de la localidad de Anchorena se secuestró la billetera y el teléfono celular de la víctima; y que en la escena del crimen se encontró una vaina servida calibre 22 que fue disparada por una carabina del mismo calibre, que fue secuestrada también en la casa de José Turrión.
El fiscal sostuvo que José Turrión cometió homicidio con alevosía porque el disparo lo efectuó por la espalda. “Mató sobre seguro”, aseguró.
El móvil del crimen sería una discusión por dinero y un problema sentimental por una mujer, aseguraron las fuentes cercanas a la investigación que consultó LPA.
El cuerpo sin vida fue hallado por la madre de Turrión, María Ester Narvalez, a las 10:30 horas. La madre llegó a esa hora a la casa que compartía con su hijo. Regresaba después de haber cuidado a una persona mayor durante toda la noche.
Turrión trabajaba en la Municipalidad de Miguel Riglos y en un comercio local, y estaba separado de su pareja.
Cruces
El hecho generó además un profundo conflicto familiar que hoy quedó expuesto cuando los familiares de los hermanos Turrión se retiraban de la sala 7, en el segundo piso del Centro Judicial, donde se iba a realizar el debate.
Por un lado estaba una de las hermanas de ambos, quien lucía una remera pidiendo justicia por su hermano Cristian. Se sentó en el sector destinado al público, cerca del fiscal Ordás.
Algo más alejada, casi de frente al tribunal, estaba la madre, quien acompaña a su hijo menor detenido. La mujer fue acompañada por otra hija, que esperó sentada en un pasillo ya que declarará como testigo.
Cuando salieron todos juntos, se cruzaron cerca del ascensor y hubo un duro cruce de palabras. No llegaron a agredirse, pero una oficial de policía intervino para que no pasara a mayores.
muerte-en-riglos-turrion-034
Mientras tanto, en una oficina interior, esperaba la mujer que habría provocado la disputa entre los hermanos. Según dijeron fuentes judiciales, había pedido permanecer allí, alejada del contacto con los familiares. También, había solicitado que no le saquen fotos cuando pase a declarar.
Ante los jueces pasarán unos 21 testigos. Para la jornada de ayer estaban convocados siete, y el resto para la jornada. Ahora, deberán reprogramarse.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.