Por primera vez, el cooperativismo vinculado al campo tuvo ingresos mayores al del relacionado con los servicios públicos, que incluyen telefonía e internet. Hay algo más de tres cooperativas por cada 10.000 habitantes.
JUAN JOSE REYES
Según el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (Inaes), La Pampa es el segundo distrito con mayor peso relativo del cooperativismo en relación con el ingreso total por cápita de la región. Con 3,06 cooperativas cada 10.000 personas solo es superada por La Rioja (7,10), y está ubicada delante de San Juan, Córdoba, Santa Fe, Capital Federal, San Juan y Santiago del Estero.
Sobre 98 entidades solidarias, 38 son de servicios públicos; 31 rurales; 18 de trabajo y las 11 restantes de otras actividades. Solamente 22 de las 31 cooperativas del campo adheridas a la Asociación de Cooperativas Agropecuarias (ACA) se hicieron de 743 millones de pesos, es decir del 41 por ciento de la facturación total del cooperativismo pampeano, una cifra levemente superior a la obtenida por las de servicios públicos, con telefonía e internet, que también anduvieron por arriba de los 700 millones.
Las cooperativas son asociaciones de hombres y mujeres que se han unido para abordar sus comunes necesidades y aspiraciones económicas, sociales y culturales mediante empresas de propiedad conjunta y solidaria, controladas democráticamente. En el país existen 19.122 empresas cooperativas, 180 federaciones y 10 millones de cooperativistas urbanos y rurales. Buenos Aires detenta la mayor cantidad (3.211) y la provincia de Tierra del Fuego la menor (35), con un crecimiento del 49 por ciento en los últimos cinco años.
Un índice muy alto.
La Pampa, con 98 cooperativas, es el segundo distrito del país con mayor potencial de empresas solidarias, al tener más de tres cooperativas cada 10.000 habitantes. De todas esas empresas solidarias 38 proveen servicios públicos (agua potable, energía, comunicaciones, servicios sociales y otros); 31 son agropecuarias (granos, oleaginosas, apicultura, cunicultura, ganadería y tambos); 18 de trabajo; dos de vivienda y otras dos de radiodifusión y diseño gráfico. Además cuenta con una federación como la Fepamco.
En lo que respecta a la distribución espacial puede decirse que 26 instituciones se encuentran en Santa Rosa, 14 en General Pico, tres en Realicó, Guatraché, General San Martín, Jacinto Arauz y 25 de Mayo. Hay dos en Macachín, Alta Italia, Victorica, Colonia Barón, Miguel Riglos, Caleufú, Doblas, Bernardo Larroudé, Winifreda y Alta Italia. Con una cooperativa aparecen Anguil, Alpachiri, Arata, Ataliva Roca, Bernasconi, Eduardo Castex, General Acha, Ingeniero Luiggi, Intendente Alvear, La Adela, Quemú Quemú, Rancul, Rolón, Toay, Trenel y Villa Mirasol.
Hasta hace un lustro el fuerte de las cooperativas pampeanas era -en soledad- el cooperativismo eléctrico ya que entre las cinco mayores (CPE, Corpico, Cosega, Cospec y Coospu) manejaban una facturación mayor al 52 por ciento, y con la llegada de las comunicaciones había crecido hasta el 66 por ciento.
Pero, en los últimos tres años, el fenómeno de la soja potenció al cooperativismo rural como nunca antes en su historia (habría que remontarse a principios del siglo XX cuando el país era el granero del mundo y La Pampa apenas un territorio nacional), ya que con el 22 por ciento del total de unidades se queda con el 41 por ciento de los ingresos.
Agropecuarias, ganadoras.
Las cooperativas agropecuarias realizan muy diversas actividades que van desde la producción agrícola-ganadera, reproducción y producción de semillas, pasando por las actividades agroindustrial y lanera, apicultura, tambera, maderera, silvicultura, etc.
Además algunas de las 31 que operan en La Pampa se dedican a la comercialización porcina y ovinas (barracas). Otros servicios prestados van desde el acopio, acondicionamiento y comercialización de granos y aceites (51 por ciento); de asistencia en técnica agronómica (inclusive hacia el exterior) y laboratorios de suelos y plantas; de comercialización de agroquímicos (23,2); en producción agrícola y agroindustrial (16,5) y transporte de cargas y balanzas públicas (9,3).
Las cooperativas dedicadas a los negocios rurales son una herramienta de defensa de la producción y el patrimonio de los pequeños y medianos productores y, por ende de la agricultura familiar, que pelean en una competencia desleal con los pooles de siembra en el cuadrángulo noreste de La Pampa.
Un indicador demostrativo de la base social es que el 91 por ciento de los productores asociados a una cooperativa agraria cuentan con menos de 500 hectáreas y la mitad de ese porcentaje lo hace participando con menos de 100 hectáreas.
La pionera en La Pampa es "Trabajadores Unidos" de Anguil, fundada en el año 1933, y la más reciente fue abierta en 2009 por 15 productores de Monte Nievas y Eduardo Castex, que se unieron para dar forma a una nueva entidad cooperativa con el apoyo de la Federación Agraria Argentina (Distrito 8 La Pampa) y la Subsecretaría de Cooperativas.
Según la ACA, y gracias a los cupos especiales de colocación en el exterior que el gobierno le destinó en detrimento de las multinacionales (en La Pampa, Cargill y Oleagionsa Moreno del Grup Glencore), comercializaron en 2012 unos 700 millones de pesos, cifra que se elevará aún más en esta campaña por la mejora climática de las zona de influencia.
Otro sector que creció
Otro grupo de cooperativas que registra un crecimiento elevado es el referido a las de trabajo. Esta clase de cooperativas se desarrolló durante los controversiales años '90, como una reacción de los trabajadores pampeanos ante el proceso de concentración económica que los redujo a la condición de cuentapropistas o se los lanzaba directamente a la desocupación. Fueron representantes de una forma organizativa y asociativa "hija de la necesidad" ante las injusticias del sistema. Hoy, en la provincia, hay 18.
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